lunes, 18 de octubre de 2010

Lo más terrible de irse.


"Crear algunas palabras para no decir,
tan solo para contemplarlas
como si fueran rostros
de recién nacidas criaturas del abismo..."
Roberto Juarroz


Lo más terrible de irse,
no es ciertamente irse,
tener un pie por fuera
Y echarse al hombro toda la rabia o coraje posibles,
caminar con paso solemne
para que el camino no se haga muy tedioso, no;
lo más terrible de irse,
es más bien tener que quedarse de alguna forma,
haber llenado de huecos el vacío de alguien
y haber esparcido a medias la presencia,
deformándola un poco,
dejándola por siempre… irreparable.

Lo más terrible de irse,
es caminar estrujándose uno mismo…
para no volver atrás.
Los errores, las vidas maltrechas,
el lastre del recuerdo que queda aquí y allá
llamando a gritos el remordimiento,
concertando citas ya con nadie,
reuniendo fantasmas enemigos
en esos días en los que el alma
está llena de contusiones
y el dolor es algo incomprensible
o ajeno a la materia.

Lo más terrible de irse,
no es quedar en libertad,
sino subir las anclas del destino
y navegar de nuevo a la deriva,
pensando en cuándo será la próxima partida.

2 comentarios:

  1. Hermano, así es terrible también quedarse. Se está sin estar estando en todas partes. Queda uno como si hubiera tanto que hacer sin saber cómo. Lo único cierto es que en esa sin sabor que tanto nos circunda lo mejor es que nos tomemos un café y hablemos, así, no pronunciemos una palabra. Un abrazo que me sale del corazón

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  2. Lo más terrible es irse incompleto, que se te quede algo y entre tanta ruptura no poder salir de uno mismo.

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