domingo, 27 de febrero de 2011

Contusiones del alma


"... o estaré internado en un asilo de beneficencia,
feliz por la derrota absoluta, 
mezclado con la gentuza de los que se creyeron genios
y no fueron más que mendigos con sueños,
y junto a la masa anónima de los que no tuvieron
poder para triunfar 
ni renuncia bastante para triunfar al revés..."
Fernando Pessoa

Que no caiga la noche sobre el alma,

que caiga sí sobre la piel…

allí el dolor se desvanece,

pero que no oscurezca tan pronto sobre el alma.

Que se apaguen los ojos allá en su prisión alucinante,

de realidades indignantes,

de visiones perniciosas,

de sosiego ciego

o desasosiego placentero, mordaz… lapidario, luctuoso.

Que no duelan… que no se duelan ni agonicen.

que no conmuevan tantos gritos en el tiempo,

que se encoja éste, que se estire, que destroce a

dentelladas la carne,

Que la envejezca, que la perfore, que la mate,

pero que ya nada conmueva el alma…

                                               

2 comentarios:

  1. Mis palabras, si son algo, no alcanzan para decir algo sobre este texto. Hermano, basta con decir que he quedado con una sensación de tarde gris en los ojos. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Excelentes palabras...Elocuente la pintura. Desde ahora te sigo. Saludos

    ResponderEliminar